domingo, 20 de enero de 2019

EL COMBUSTIBLE DEL AMOR


En  su libro "Martes con mi viejo profesor", el escritor 
Mitch Albom, cuenta lo que le sucedió en uno de los
momentos de mayor confusión de su vida. Subido a la
cima del éxito, tenía la impresión de haber perdido el
control sobre su existencia, cuando contactó con un
viejo profesor de universidad, Morrie Schwrtz, el cual
decidió darle sus últimas lecciones, en la antesala de
la muerte.
Hasta el último suspiro, alumno y maestro se reunieron
cada martes para debatir sobre que es lo que cuenta al
final de todo. Estas lecciones llenas de sentido común
y humanidad, tuvieron como protagonista el amor.En
opinión del viejo profesor, la mayoría de las personas,
consume la vida tratando de "engullir" algo nuevo: un 
coche, una casa..Pero nunca están satisfechas:¿Sabes
como he interpretado eso siempre? Estas personas,
tenían tanta hambre de amor, que aceptaban sucedáneos.
Abrazaban cosas materiales, esperando que estas les
devolvieran el abrazo de alguna manera.Pero eso
no da resultado nunca.Las cosas materiales, no pueden
servir de sucedáneo del amor, ni de la delicadeza, ni
de la ternura, ni del sentimiento de camaradería.

CLIMA EMOCIONAL


Si tenemos que compartir nuestro espacio y tiempo con
alguien, que tiene dificultad para controlar su temperamento,
deberemos ayudarle a través de la amabilidad, a cambiar
su clima emocional.
Eso no significa, que carezcamos de personalidad, todo lo
contrario. " Una persona con verdadera personalidad crece
de manera simple y natural, como la hace una flor o un
árbol. Nunca entra en discordias. Nunca discute o pelea.
No necesita mostrar nada. No tiene nada y al mismo tiempo
lo tiene todo. No se entromete en la vida de otros, ni les pide
que sean como ella. Quiere a los demás por ser diferentes,
y aunque no se entrometa en sus vidas, jamás les niega
su ayuda". Cuando los nervios están a flor de piel, es bueno
resistirse a decir lo que se piensa, hasta que exista el clima
adecuado para el diálogo.

viernes, 18 de enero de 2019

ACEPTAR EL AHORA


Aceptar, significa sencillamente contraer un compromiso.
"Hoy aceptaré a las personas, las situaciones, las cosas
que pasen tal y como se presenten".
Eso significa, que sabremos que este momento es como
debe ser, porque todo el universo cercano, es como debe
ser. Este momento- el que estamos viviendo ahora mismo-
es la culminación de todos los momentos que hemos 
vivido en el pasado, y es como es, porque el universo
también lo es. Aceptamos las cosas como son, no como
quisiéramos que fueran, en este momento. Es importante
comprender esto: podemos desear que las cosas sean
diferentes en el futuro, pero en este momento debemos
aceptarlas tal y como son.

jueves, 17 de enero de 2019

EL PODER DE LA SÍNTESIS


Existen diferentes tipos de inteligencia: numérica, lingüistica,
artística, emocional, social y muchas otras. La pregunta es:
¿Qué tienen en común todas ellas?. ¿Comparten alguna
cualidad especial, un literato y un orador de masas? Todos 
ellos, poseen un don al que solemos prestar demasiada
importancia: la capacidad de síntesis. El buen literato, sabe
captar la esencia de su tiempo, y sus personajes encarnan
arquetipos con los que los lectores pueden identificarse.
Al examinar cualquier situación de conflicto, veremos que
su resolución depende de la síntesis que se haya hecho de
la misma, es decir, de captar lo fundamental. Un ejemplo
práctico, sería una persona que fracasa repetidamente en
el campo de la pareja, pero no se ocupa de buscar  las
claves para entender donde está el problema, achacando
lo sucedido a la mala suerte, no siendo capaz de efectuar
los cambios necesarios, para que no se repitan. Sintetizar
es resolver y, por lo tanto, avanzar hacia un estadio
superior de nosotros mismos.

TAN LEJOS Y TAN CERCA


La empatía, nos impulsa a cambiar de perspectiva para
ver lo que hay más allá de nosotros. Pero ¿y si lo que
hay al otro lado no fuera tan distinto como nos figuramos?.
"La ilusión fundamental de la humanidad, es suponer que
yo estoy aquí y tu estás allí". Pensemos en esas personas
que creemos tan distintas a nosotros que el acercamiento
nos parece imposible. Si analizamos sus necesidades e
ilusiones, tal vez descubramos que esa distancia, es solo
una ilusión de nuestra mente, porque los seres humanos,
somos mucho más parecidos de lo que estamos dispuestos
a aceptar.Las formas pueden engañar, pero en el fondo
todos necesitamos sentirnos amados,obtener el recono-
cimiento por nuestra labor profesional, escapar del dolor,
y crear un ambiente de calma a nuestro alrededor.
¿Dónde están las grandes diferencias?. Tal vez el grado
máximo de empatía, consista en reconocer, al fin, que
no existe una barrera que separe el yo de los demás.
Cuando logramos vencer esta frontera imaginaria que
solo genera lucha y aislamiento, y pensamos en clave
de "nosotros", el conflicto se desvanece y nos sentimos
unidos al mundo.


martes, 15 de enero de 2019

EL MIEDO A PERDER EL PUESTO


Tanto en el ámbito laboral como en el personal, los conflictos
nos hurtan una energía considerable. Existe un temor que
está generalizado a que nos quiten el puesto. Esta fobia tan
común, y no exclusiva del mundo empresarial, nace de una
incapacidad, para confrontar los problemas y diferencias que
surgen cotidianamente. " Para algunas personas, discutir
significa atacar; es decir, tratan de intimidar al otro para
imponer su opinión.Pretenden vencer por la fuerza, porque
son incapaces de convencer.Pero confrontar, no significa ser
agresivo. Bien entendido, significa aprovechar el talento de
los otros, aprender de ellos, y encontrar nuevos caminos".
En lugar de prestar nuestros ojos, a posibles amenazas
externas, si invertimos nuestras energías en comprender
a los demás, e impulsar nuestro propio viaje al futuro- que
es nuestro y de nadie más- viviremos de forma mucho más
productiva y sosegada.


lunes, 14 de enero de 2019

AMABILIDAD GENUINA


A mucha gente le ha sucedido en alguna ocasión. Intentamos
hacer algo por los demás, y recibimos una respuesta airada,o
incluso interpretan que buscamos sacar algún beneficio.

Ante este tipo de situaciones, solo queda pensar, que cada
persona, se halla en un grado diferente de evolución espiritual,
dando solo aquello de lo que es capaz.

En cualquier caso, la persona genuinamente amable no espera
nada a cambio, ni se ofende por no haber obtenido reconoci-
miento o un trato equivalente. La amabilidad no es un comercio
del tipo" yo te doy esto y tu me das aquello". La transacción
emocional, termina en uno mismo, porque tiene en la buena
acción, su propia recompensa.