jueves, 3 de enero de 2019

LA SABIDURÍA DE LOS ABUELOS



No siempre tenemos una relación plácida con los padres,
pero casi todos, recordamos a un abuelo o abuela que fue
fundamental para nuestra formación emocional.Liberados
de la disciplina que tienen que aplicar los padres a los hijos,
los abuelos, son maestros de vida que con sus consejos, nos
han ayudado a construir lo que somos. Nos regalan su sentido
común, la perspectiva que han ganado con los años, y el arte
de reírse las pequeñas desgracias.También son buenos
narradores de historias que despiertan nuestra imaginación.
Desde un punto de vista antropológico, los abuelos juegan
el papel del anciano gurú en las antiguas tribus: aquella
mujer u hombre sabio, al cual todos pedían consejo cuando
se encontraban ante cualquier dificultad. En la sociedad
griega que describe Homero en la Odisea y la Iliada, antes
de entrar en guerra los hombres del poblado, iban a
consultar siempre al más viejo, por su experiencia,pues les
podía dar una visión sensata y no contaminada por la
pasión. Merece la pena recordar las conversaciones que
tuvimos con nuestros abuelos, o incluso frecuentar el
trato con personas mayores, que pueden darnos una
visión serena y desenfadada de los hechos de la vida.

AMAR NUESTRO REGALO


El deseo de muchos, sería el tener una vida que los
haga reír a carcajadas. Sin desear llegar al final, o
al mañana incluso, dándose cuenta que la vida es
un conjunto de reuniones, refrescos, comidas, platos
sucios, y recibos por pagar.
Uno de los deseos, sería el comer ricos frutos frescos
en verano, y cantar en el coche en voz alta, con las
ventanas abiertas, acompañando sus canciones preferidas.
Pintar las paredes del cuarto, del color exacto del cielo.
Dormir entre sábanas agradables al tacto, ir de vez en
cuando a fiestas, donde encontrarse a gusto con
la gente allí reunida. 
En momentos de sosiego, pasear por la lectura
de libros tan interesantes, que nos mantengan 
embelesados.
Alegrarse de que la gente viva contenta, si ama su 
regalo.

martes, 1 de enero de 2019

EL EFECTO PIGMALIÓN



La ley del espejo, también denominada "efecto pigmalión",
afirma que las personas se comportan de la forma que
esperamos que lo hagan. Todo ser humano, responde a las
expectativas que tengamos de él.
Este efecto, nos permite esculpir las actitudes de las personas
con las que nos relacionamos. Esto es así, porque de forma
inconsciente, nos miramos en las expectativas de los demás
como si fueran nuestro propio espejo. Así funciona la ley del 
espejo.Aplicada al mundo de la empresa, la ecuación sería
la siguiente: " trátame como un empleado de tercera y me
comportaré como tal: trátame como uno de primera y me
comportaré como tal".
Dicho de otro modo: las creencias y expectativas de una
persona o grupo de personas, afectan de tal manera a
otra, que ésta última tiende a confirmar las expectativas
depositadas.

LA CIENCIA DE LA PAZ



Aunque etimológicamente deriva del verbo latino "patere",
-padecer-, haciendo un juego de palabras, podemos decir
que la paciencia es la ciencia de la paz. Esta actitud vital,
nos enseña a estar en paz con nosotros mismos, y con los
demás.Cuando dejamos de lado las prisas y las exigencias,
de repente, el mundo se vuelve un lugar amable y lleno
de posibilidades. Empatizamos mejor con las personas de
nuestro entorno, disfrutando de lo que hacemos en cada
momento, y fluimos con el ritmo natural de las cosas. Las
dificultades, se convierten en acicates para avanzar,y los
fracasos en oportunidades para hacerlo mejor la próxima
vez. Para ello, debemos entender, que hay un tiempo para
cada cosa, aceptar que la existencia, es un largo sembrar
para ir recogiendo durante el camino. Y que lo mejor,
siempre está por llegar, como reza un proverbio persa:
"la paciencia, es un árbol de raíces amargas, pero sus
frutos son muy dulces".


domingo, 30 de diciembre de 2018

EN ESTE DÍA.



De no atender como debe ser el día de hoy, provienen,
la flaqueza, el desconsuelo, y la ineficacia de nuestras
vidas, pues no concentramos nuestra energía, anhelo
y entusiasmo, en el día en que vivimos.
Aprovechémonos sin permitir, que las horribles sombras
del mañana, con sus presagios y temores, nos hurten
lo que hoy es nuestro, el imaginable derecho a ser
felices.
Tengamos cada mañana un especial y cordial soliloquio,
y digamos: " Pase lo que pase, quiero obtener, el mejor
partido posible de este día. No he de permitir que nada
me hurte la felicidad, ni vulnere mi derecho a vivir este
día, desde el principio hasta el fin.
Suceda lo que suceda, no permitiré que ningún disgusto,
ninguna eventualidad, ni circunstancia alguna que se
atraviese hoy en mi camino, me roben el sosiego de la
mente".

sábado, 29 de diciembre de 2018

ACTITUD



La aceptación de uno mismo, tiene una faceta física
igual, que la tiene el rechazo de uno mismo.
Fijémonos, en como los niños intentan a veces no
sentir lo que sienten.
Su pecho se contrae, y su respiración se torna más
fatigosa. Lo mismo les sucede a los adultos. Cuando
negamos o rechazamos, lo primero que hacemos es
dejar de respirar.Cuando aceptamos, nos relajamos 
y respiramos hondo; nos abrimos, no  nos cerramos 
en banda.La actitud de aceptación básica de uno mismo
conlleva decirse: elijo valorarme a mi mismo, 
tratarme con respeto,y defender mi derecho a la
existencia. Este es aún, un nivel más profundo de
aceptación de uno mismo, que admitir algún
pensamiento, sentimiento o acto que resultan
molestos. ¡Aquí es donde comienza la autoestima!!.

viernes, 28 de diciembre de 2018

EL EXCESO DE INFORMACIÓN



Todas las especies, recogen y asimilan aquella información
esencial para su supervivencia.El águila, cuenta con una 
poderosa visión de lejos, para detectar a sus presas desde
las alturas. En las cuevas de Eslovenia, vive una singular
salamandra de piel blanca, que carece de ojos, conocida
como "el pez humano", no los necesita puesto que vive
en las profundidades subterráneas sin luz.
Solo si descartamos la información que no necesitamos,
lograremos centrar nuestra atención, en aquello que nos
es vital.En cambio , si nuestro cerebro recibe una lluvia
constante de estímulos, corremos el riesgo, de ahogarnos
en un mar de información, que seremos incapaces de
gestionar. El IFS ( Information Fatigue Syndrome) que
se traduce por síndrome de fatiga por la información.
La persona que lo sufre, experimenta, confusión mental,
angustia y miedo a colapsarse. Tenemos miedo a
desconectarnos del correo electrónico, o del móvil,por
no hablar de las redes sociales, como Facebook, o
Twitter, que generan toneladas de información que no
necesitamos.Esto se soluciona poniendo en su sitio
las verdaderas prioridades.