viernes, 13 de noviembre de 2020

Penumbra


 
¿Son acaso las noches, el sentimiento que almacena las tristezas del día?.
Si en ocasiones no podemos sentir ciertas miradas, que nos importa la penumbra de la noche, y que el amanecer se confunda con el nuevo día.
Cuando aparezca el sol, y con su luz decida alumbrar nuestra penumbra, en ese preciso momento, nos gustaría ver disipada esa mirada anhelada con la finalidad de contemplar el día, con la penumbra de la noche.
Somos muchos, los que deseamos que nuestra alma, decida no alcanzar un reproche, si decidimos vivir la noche y sentir tristeza durante el día.
Está en nuestro deseo, mitigar el sufrimiento alcanzando sosiego ante tanto dolor.

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Pensamientos

 


En ocasiones, el ser humano se engrandece con las esperanzas destruidas, y las situaciones adversas.
La esperanza es un bien, y aquellos que lo han perdido casi todo, siguen viviendo con ella.
¡Nadie se siente tan viejo, para no esperar que venga un nuevo día!!.
Decir te quiero con voz tenue, y besar unos labios sin pasión, no es de recibo, pues un beso así,  apenas quiere decir algo.
Cuando está presente el verdadero amor, tenemos que estar a su lado mañana, tarde, noche y amanecer.
Es muy importante saber respetar el espacio personal...
Nunca es conveniente, plantar un árbol al lado justo del otro.

Amor imposible

 



Arrebátame el beso de anoche y déjame solo con la mentira y el desengaño.
Quiero que sepas, que mi calle, está roja de amor y turbia de besos...
Tibia de luna, y deslumbradora de estrellas.
Te quiero pero no deseo ser corazón de candela!!.
No quiero quererte, pero tu amor, se enreda en mi cuerpo!!.
No entiendo muy bien,que motivo te indujo a venir, pues mi agua estaba serena y mi corazón acostumbrado a la pena...
¡Ojalá que la vida, no permita que perdamos nunca el romanticismo!!.

lunes, 9 de noviembre de 2020

Quisiera

 


Quisiera, que el cielo no pierda nunca su color azul, que el agua -líquido elemento-, siga siendo incoloro, inodoro e insípido.
Si fuera viento, no dudes un solo instante, que te regalaría alas, si amanecer fuera, te ofrecería el rocío de la mañana...pero no tengo ese poder, tan solo dispongo de palabras, unas dulces, otras amargas, tiernas y duras en ocasiones.
De todos modos, procuro ir caminando por los senderos de la vida, rodeado de sueños y esperanzas, apartando pedazos de la noche con mis manos.
En ocasiones me pregunto ¿ donde se puede comprar algo de felicidad?.
Uno compra esperanza, pero la pena es que ya no suele curar algunas heridas...
¡Estamos sin mor, y eso significa estar ciego en medio de la tierra!!.


domingo, 8 de noviembre de 2020

El regreso

 



Es medianoche, la luna llena, brilla en el cielo, el suave viento riza el agua del estanque que me encuentro en el camino de regreso.
Me siento viajero por los mares de la vida, pero al igual que las aves tienen el deseo de regresar a su nido, el caminante quiere volver a su lugar de partida.
¡En estos momentos, me siento isla solitaria en medio del mar de la vida!!.
Prosigo mi camino, apreciando allá en la lejanía, como en la noche, tiemblan las últimas estrellas...
Creo ,que podré soportar las situación con bastante templanza, pues no en vano, los años son una asignatura más en la escuela de la vida.

sábado, 7 de noviembre de 2020

Un amor vacío

 



Ni una sola mirada, ni una palabra, ni una sonrisa, en cambio yo, te regalé mi flor de luna llena.
Te entregué las llaves de mi casa y mi amistad sincera, puse en tu mano, mi corazón sin candado. Te ofrecí mi jardín, plagado de rosas, lirios, azaleas y petunias...en cambio tu, me lo negaste todo.
Pero has de saber, que a pesar de todo, te agradezco lo poco o mucho que me has querido.
No te puedo odiar, pues el odiar en la vida es un modo de amar.
En estos precisos momentos, lo único que pretendo, es recobrar la llave que abra la cárcel en la que mi alma se encuentra cautiva.

Has de saber

 


Quiero que sepas, que tu recuerdo perdura, a pesar de esa larga ausencia.
Entiendo, que un determinado día, aposté al arco iris, y me quedé con el color menos propicio.
Aún recuerdo con suma claridad, aquella última tarde que pasamos juntos...Te mostrabas una mujer sufrida, con deseos de colgarse en los rosales del cielo.
Mujer de sufrimiento y gozo has sido, pero te marchaste en el preciso momento que el altar de los sueños, no estaba dispuesto a perdonar.
La noche, se escapa con lentitud, mientras hilvano unos pensamientos que me están inquietando. Todo está envuelto en sombras, no siento dolor alguno...son tan viejas las heridas, que no causan dolor alguno.
Creo, que sería conveniente valorarnos para poder valorar. Hay que quererse para querer, y respetarse para respetar.
¡Nadie puede dar aquello que no tiene!!