viernes, 23 de febrero de 2018

Aprender a querer



No debemos perder el tiempo, pensando si aprecias
o no a tu vecino. Actúa como si lo apreciaras.Si
actuamos de ese modo, descubriremos uno de los
grandes secretos de la felicidad.

Cuando nos comportamos, como si apreciáramos a
alguien, podemos acabar queriendo a esta persona.

Por extraño que nos parezca, cuando hacemos daño
a alguien que nos desagrada, generamos todavía más
aversión hacia esta persona.
En cambio, si la tratamos bien, descubriremos que
ya no nos desagrada tanto.

jueves, 22 de febrero de 2018

Tres pasiones


Tres pasiones suelen gobernar nuestra vida:
El anhelo de amor, la búsqueda del conocimiento, y la
piedad por el sufrimiento...
El amor trae consigo el éxtasis y alivia la soledad. En la
unión del amor, podemos ver una miniatura mística, que
prefigura la visión de los cielos, que los poetas han imaginado.
Con la misma pasión que buscamos el conocimiento queremos
entender el corazón de la gente.
Deseamos saber, por qué brillan las estrellas.
El amor y el conocimiento, nos conduce a lo alto de los
cielos, pero la piedad siempre nos trae de regreso a la tierra.
Gritos de dolor resuenan en nuestros corazónes, al ver esos
ancianos que están desamparados por sus gobernantes.
Una mayoría,tenemos grandes deseos de paliar el mal,
pero no podemos hacerlo -como sería nuestro deseo- por
la sencilla razón, de que también estamos sufriendo.

La hoja que cubre la luna



La hoja de un árbol, puede ocultar la luna. Si ponemos
la hoja delante de nuestros ojos, está tan cerca que no
la  vemos tal y como es.

Sin embargo, si la alejamos de nosotros, podemos verla
 como es en realidad. Eso mismo sucede con todas
las cosas. Las montañas, los ríos, la luna,las nubes,todo
se vuelve visible si nos quitamos la hoja de nuestros ojos.

Cuando se trata de cosas de nuestra propia vida, también
pueden estar demasiado cerca, para que podamos verlas
con la perspectiva adecuada...Pero si las vemos con la
distancia justa, apreciaremos el maravillosa paisaje que
nos rodea.

martes, 20 de febrero de 2018

Radiografía del dinero



Si quieres conocer a una persona en profundidad, si
quieres entender, lo que es en realidad, sólo tienes que
mirar los movimientos de su cuenta corriente.

Lo que hacemos con el dinero, como entra y sale, dice
más del alma de una persona que cualquier otro análisis.

El dinero es felicidad humana en abstracto; como el ser
humano, por regla general ya no sabe disfrutar de las
cosas concretas de la vida, ha puesto todo su corazón
en el dinero.

Un día a la vez


Hay dos días en cada semana por los que no deberíamos
de preocuparnos, que deberían estar libres de miedo y
aprensión.
Uno de ellos, es ayer con sus errores y aciertos...
¡El ayer, ha pasado para siempre, y no hay nada que
podamos hacer!!.
Todo el dinero del mundo no puede deshacer ni uno
solo de nuestros actos; no podemos borrar ni una sola
palabra de las que hemos dicho.¡El ayer se ha ido!!.
El otro día por el que no debemos preocuparnos, es
mañana con sus exigencias, promesas y problemas.
Tampoco el mañana está en nuestra mano...
Eso nos deja solo un día:hoy.Cualquier persona puede
batallar por un día.
Por consiguiente, ¡vivamos solo un día a la vez!!.

domingo, 18 de febrero de 2018

El circuito del miedo


El circuito del miedo, se ha descubierto hace muy poco, en un
estudio neurológico. Por medio de las resonancias magnéticas,
se ha descubierto, que lo que va a suceder se graba en el cerebro
con la misma intensidad, que un acontecimiento negativo real.
Esto significa, que la preocupación puede convertirse en el recuerdo
de un episodio que no ha tenido lugar.
Al angustiarnos por el futuro, activamos ese circuito, lo cual explica
por qué el pánico anticipado, resulta más desagradable que la
situación real. Cuanto más tiempo dedicamos a pensar en lo que
sucederá, mayor es la huella que dejamos en el cerebro, y por 
lo tanto el miedo crece cada vez más.
Para desconectar el circuito del miedo, la solución es sustituir
los pensamientos negativos por ocupaciones inmediatas.
En lugar de preocuparnos por lo que sucederá, nos debemos
ocupar por lo que está sucediendo aquí y ahora.

El ayuno del corazón



En una ocasión le preguntaron a Confucio,
¿En qué consistía el ayuno del corazón?
El maestro respondió:
-Concentra tu voluntad.No oigas con tus oídos,
sino con tu mente;no con tu mente,sino con tu
espíritu.Deja que tu facultad auditiva, cese en tus
oídos. Y que tu mente, cese con sus imágenes.Deja
no obstante, que tu espíritu, sea como una página en
blanco, y responda pasivamente a todo lo externo.
En tan abierta receptividad, sólo el Tao puede habitar.
¡Y esa abierta receptividad es el ayuno del corazón!!