domingo, 1 de febrero de 2026

PRIMERO LA REFLEXIÓN.

  


Os diré que la conversación nunca debe empezar al instante, ni tampoco de manera apresurada. Porque nadie en absoluto muestra prisa alguna en hacer una pregunta por  importante que fuese, ni a nadie se le apremia para que pueda responder. Una pausa que diera tiempo a la reflexión, era la manera verdaderamente cortés, de iniciar y desarrollar una conversación. El silencio posee un significado especial, y la práctica de la auténtica cortesía, exigía un espacio de silencio antes de tomar la palabra, respetando la norma según la cual " la reflexión sobreviene ante que la expresión".

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